miércoles, 24 de mayo de 2017

De diluvios y andenes

De diluvios y andenes
se yergue nuestro amor en la distancia,
pluvial en el trajín de sus deberes
y espeso de palabras.
Lo mismo que un jazmín entre papeles
de pétalos de savia,
expuesto al evangelio de sus leyes
y a líquidas andancias.
Apuro de tu sed sobre mi boca
y el beso de los labios que resiste
urdido en un hilván de miel silvestre.
Con afanes de tarde tormentosa
la lluvia nos elige 
y somos como el agua, transparentes.

Poema que cierra el libro De diluvios y andenes.
Foto: By Carlos Casellas (portada del libro)

De sangre verde

"Y morirme contigo si me matas..."  (JS)

Por la orilla del mar, corriente arriba,
el lagarto varón y su señora
navegan sobre el polvo de la aurora
como barcos que van a la deriva.
Afiebrados de amor en carne viva
y en plan de densa flora
se rozan con pasión devoradora
en un claro torrente de saliva.
El rugoso reptil de piel oscura
bosqueja de su amada la figura
dejando una señal que la recuerde.
Con dientes afilados
le muerde el corazón por ambos lados
y brota un vendaval de sangre verde. ©

Del libro De dluvios y andenes.
Dibujo: Horacio Guerrieri.

martes, 23 de mayo de 2017

Mis manos

Aquellas que ciñeron tu cintura
en las horas felices del verano,
las del roce febril de la ternura,
mis manos;
las erectas de fina arquitectura,
las feroces de tirios y troyanos,
las del hondo delirio de locura,
mis manos;
las formales de amable compostura,
las del arduo teorema cartesiano,
aquellas del azar y la conjura,
mis manos;
las voraces de larga desmesura,
las filosas de empeño cirujano,
las errantes, las tibias, las oscuras,
mis manos;
las urgentes de noches de premura,
las que funden lo sacro y lo profano,
las prolijas de hilvanes de costura,
mis manos;
las del íntimo don de la escritura,
las piadosas de amor samaritano,
las procaces, las torpes, las impuras,
mis manos;
las ardidas de terca quemadura,
las del cósmico incendio cotidiano,
las hambrientas de roja mordedura.
Mis manos.

Del libro Llevarás en la piel.
Photo: Casellas´s hands.

domingo, 21 de mayo de 2017

Bien...Venirse

Y arder desde el torrente de la sangre...

Llega. Desgobernando el aire, llega,
blandiendo los furores en la mano,
litúrgico y profano
por el surco febril en que navega.
Insomne vendaval de furia ciega,
diluvio de verano,
al mando del impulso más tirano
y el íntimo delirio que despliega.
Puntual en el deleite de tu boca,
turbión, cristal de roca,
garante de los besos y estratega.
Artífice supremo de la vida,
a pulso de embestida,
llega. ¡Llega!

Del libro De diluvios y andenes.

viernes, 19 de mayo de 2017

Era la boca tuya

Aquellos ojos de tristeza verde,                 abrevadores de la sed y el pulso,
imperativos de un ardor de fiebre,
eran los ojos tuyos.                                             Aquellas manos que sembraban rosas          
en el comienzo de la nueva luna,                               reparadoras de las almas rotas,
eran las manos tuyas.
Aquellos pechos de maná del cielo,
como presagios de carnal conjuro, 
tizón de leche de mis labios secos, 
eran los pechos tuyos.
Aquella boca de abrigado manto,
pecaminosa de infantil ternura,
que obraba besos como Dios milagros,
era la boca tuya.

Del libro Llevarás en la piel.

miércoles, 17 de mayo de 2017

Don Mario

A modo de inventario
amenguará la luna del desvelo
y un niño de ancho duelo
dirá su parlamento funerario.
En ayuno de sed involuntario
se secarán la rosa y el ciruelo
y un pájaro de hielo
redactará la miel de un obituario.
No servirá ningún abecedario,
ni homilía de llanto ni pañuelo,
ni tinta de exorcismo literario,
ni salmo de consuelo.
Lo escoltarán los ángeles en vuelo
y partirá Don Mario.

(Para escribir sonetos en el cielo) ©

Del libro Oceanario.

lunes, 15 de mayo de 2017

Tejer (la lluvia)

Cual si fuera la Penélope del cuento,
ella teje en soledad, pero quién sabe
si no esconde en el tejido el argumento
de esperar por otro hombre en otra nave.
Punto raso, punto cruz, presentimiento
de creer que en el amor está la clave,
alegría del revés, embrujamiento
de llevar el corazón con doble llave.
Al conjuro del hilván y de la lana
(carrusel de dicha vana),
se confunde con el resto de la gente.
Tejedora en el umbral del fatalismo,
pena ciega ante el abismo
que la tiene melancólica y ausente.

Del libro Oceanario.
Fotografía: Peter Lindbergh.

sábado, 13 de mayo de 2017

Festín

Dispuso la vajilla
con arte de gourmet aficionado,
las copas de cristal y el azulado
mantel de redecilla.
Colgadas del respaldo de la silla
las compras del mercado.
Ella vino vestida de pecado,
como suele venir la maravilla.
Liturgia terrenal de cita santa,
festín de la garganta
que corta como el filo de la roca.
Voraz, la desnudó con ardimiento,
y por toda promesa de alimento
se la llevó a la boca. @


Del libro Llevarás en la piel.
Fotografía: Sasha Neret.

miércoles, 10 de mayo de 2017

Trola

De la serie "Poemas dedicados"

Ni sota de barajas españolas,
ni artista de avant garde, ni liberada,
ni actriz, ni porno star, ni gata alzada.
¡Trola!
De la Zeta a la A, solita y sola,
de "Liniers a Estambul", desangelada,
ni maja, ni desnuda ni arropada.
¡Trola!
Ni musa de borrachos ni poetas,
ni reina de ajedrez, ni dama inquieta,
ni virgen rescatada de las olas,
ni beso de carmín, ni loba en celo,
ni novia con ajuar de terciopelo.
¡Trola!  ©

Del libro Llevarás en la piel.
Ilustración: Sara Bishop.

Cibeles (casi otra historia de amor)

"Y al pasar por la Cibeles
quiso sacarla a bailar un vals,
como dos enamorados y dormirse acurrucados
a la sombra de un león.  (J. Sabina)

Atalanta e Hipómenes, leones
uncidos al carruaje de Cibeles,
al son de los cinceles
van moldeando sus áureos corazones.
Esculpidas en mármol sus facciones
y el oro de las pieles,
en cortejo de tristes oropeles
avanzan al tronar de sus pulsiones.
Las melenas de avaro movimiento
se mecen contra el viento
en un duelo de reyes sin corona.
Avatares de rabia y de tormento,
tras un mar de cemento
se desgarra un león por su leona.  ©

Incluido en el libro llevarás en la piel.

Noviembre del 2008.